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Comunicación · 14 de Diciembre de 2017. 13:15h.

“La lista de Puigdemont tiene un tufo totalitario”

Manuel Trallero, periodista y escritor: “La tentación del soberanismo de hacer un Maidan estuvo muy presente”

“La lista de Puigdemont tiene un tufo totalitario”

Manuel Trallero, nada más levantarse, trabajando en su biografía de Pujol

 Manuel Trallero vuleve a las andadas. Tras seguir día a día el juicio del caso Palau -el ocaso de la burguesía catalana- ahora está siguiendo la campaña electoral. Cuando le llamo le pillo en una rueda de prensa de la CUP y enseguida me vienen a la cabeza dos cosas: la CUP ya no es lo que era y el proceso no puede acabar bien si lo dejan entrar. Aprovechen para leer sus crónicas, cuande termine volverá a las catacumbas para seguir con su biografía canónica sobre Jordi Pujol. Creo que lleva 300 páginas. Y no ha pasado del Colegio Alemán, donde estudió -en pleno franquismo- el expresident.

 - ¿Cómo lo lleva?

Hacía tiempo que no seguía una campaña electoral a pie de obra, yendo a los actos en directo. La endeblez de la clase política catalana resulta estremecedora vista de cerca.  Si nos han de gobernar será cierto que lo mejor todavía está por llegar   

- He de confesarle que, si no fuera por usted, las campañas electorales me aburren.

 Usted que me mira con buenos ojos. Lo cierto es que yo me divierto mucho. Oscar Wilde decía que la vida es demasiado importante como para tomársela en serio

 -  Parece que el proceso vuelve a empezar.

Algunos hablan de volver a “la casilla de salida”. No lo sé. Quizás simplemente entremos en una nueva fase con más variables que antes. Se ha visto, por una parte, la capacidad de respuesta del Estado y por otra la mentira del relato secesionista, se ha acabado el “tenemos prisa” y se ha visto la movilización de los unionistas mientras que asistimos a una pelea entre Puigdemont y Junqueras inédita hasta ahora. Todo esto es muy reciente y muy novedoso 

 -  Al menos, al final no hubo violencia. Doy fe que usted y yo sufríamos.

La tentación de hacer una plaza Maidán estuvo muy presente. Creemos que nosotros pensábamos en una violencia a partir del desengaño. Ya nadie duda que la sociedad catalana está fracturada –podríamos discutir hasta que punto- ni tampoco que hoy en día la violencia ya no se ejerce como en el siglo XX. El pensador Slavoj Zizek escribió que “El verdadero «romper los huevos» no es la violencia física, sino la intervención en relaciones sociales e ideológicas que, sin destruir necesariamente a nadie o nada, transforma el campo simbólico por completo” Esto es lo que precisamente creo que ocurre hoy en Cataluña.  Usted y yo estamos fuera del marco, quedamos excluidos a la fuerza. 

-  Si hemos de creer a Marta Rovira fue gracias a ellos que no se derramó sangre.

 Catalunya es hoy un victimato. Nadie quiere ser víctima, pero todo el mundo quiere haberlo sido. Estamos como si se hubiera muerto Diana de Gales, en estado de pretendida conmoción colectiva.  En un libro que le recomendé de Daniele Giglioli este dice “La víctima es el héroe de nuestro tiempo”. Además “¿cómo podía la víctima ser culpable o responsable de nada?”

 - La autocrítica en el campo soberanista ha durado lo que dura un caramelo.

 Es que no la pueden llevar a cabo. Nadie en su sano juicio se fiaría de un médico, de un abogado, etc. que supiésemos a ciencia cierta que nos ha mentido. ¿Cómo alguien puede fiarse de quien dice que los bancos nunca se irían, de que Europa reconocería la independencia, de que todo estaba preparado...?

 - ¿Sabe lo que más me sorprende? Que los mismos que nos han llevado hasta aquí vuelven a presentarse. Y sin remordimientos de conciencia

 Los independentistas se colocan en el terreno de los sentimientos, en un plano religioso, ajenos a la realidad circundante. Oriol Junqueras poco antes de entrar en la cárcel instaba a los suyos diciendo que “el Bien vencerá al Mal hasta la victoria final” Es un acto de fe, una y mil veces repetido que conjuga los dos grandes relatos fracasados por una parte las creencias religiosas y por otra el comunismo tipo Che Guevara. Es un coctel de prodigios.

 - ¿Usted entiende esto de Junts x Catalunya? Quiero decir que no es el PDECAT el que se presenta

 En Catalunya se han producido demasiadas anomalías, distorsiones cuando no simples alteraciones del juego democrático. Estamos desde hace mucho tiempo instalados en un auténtico estado de excepción y no solo por la intervención reciente del Estado, sino por la alteración de las reglas de juego, del funcionamiento normal de una democracia. Esta “lista del presidente” tiene un sesgo personalista, un tufo totalitario.

 - ¿El 21-D arreglará alguna cosa?

 No creo, la verdad. Puede haber un parlamento muy fragmentado que haga difícil la gobernanza y que tengamos que ir a unas nuevas elecciones. La bipolarización en dos bloques refleja la falta de convivencia en Catalunya entendida ésta no como una simple coexistencia sino como el reconocimiento del “otro” como parte de “nosotros”. El bárbaro era en la antigüedad clásica aquel que no hablaba griego.

- No sé si Catalunya tiene remedio.

 Esta es una pregunta muy catalana. No creo que muchos británicos se pregunten si después del Brexit si Gran Bretaña tiene remedio. Posiblemente la que no tenga remedio sea la Catalunya ideal, la del Noucentismo, el sueño de la “caseta i l´hortet” de Macià, ese solo pueblo de Jordi Pujol con la inestimable ayuda de los comunistas del PSUC. Ni la Catalunya esencialista de Vicens Vives o Espriu, la voluntad de ser de Catalunya. Ahora sencillamente somos pero somos diversos, plurales, mestizos. Somos lo que somos y no lo que algunos querían que fuéramos.

 - En plan Castro: ¿La historia absolverá a Puigdemont?

 Lenin decía que hasta donde él podía alcanzar la Historia la hacían hombres. Puigdemont es un líder populista para él la política es espectáculo y transcurre a través de las pantallas, -el plasma, el Twitter, las redes sociales- es un líder digital propio de los tiempos líquidos qué vivimos. No es un político sino un actor con golpes teatrales. A veces parece que interpreta a Serrallonga, audaz y mítico a un mismo tiempo.

 - ¿Qué falló en Mas? Si cree que falló alguna cosa.

 Usted tenía muchas esperanzas puestas en él porque hablaba inglés y había ido a Aula. En primer lugar Mas era un hombre del pasado. El candidato no tanto del propio Pujol como del “clan” Pujol. Ligado al llamado sector “negocios” de la antigua Convergència y con el cadáver de la corrupción por enterrar. Mas es un neoliberal furibundo. Está convencido que las lucha de clases no solo existe sino que la ganaron los suyos. Es un calvinista, el Norte es siempre su ideal. El sur somos los PIGS -los cerdos- Portugal, Grecia, Italia y España.  Lideró los recortes con entusiasmo. La manifestación del 2012 le hizo temer una revuelta social, había el precedente del 11-M. No la supo leer porque una cosa es la calle y otra la política. No supo aceptar la derrota ni en el 2012 ni en el 2015.  Fue el Kerenski del proceso y la CUP se cobró su cabeza. 

 - El caso Palau deber ser el fin de la burguesía catalana.

 La burguesía catalana hace mucho tiempo que ha dejado de existir como poder económico por las sucesivas crisis. Le quedaba un poder representativo, como elite y eso si que se esfumó con la entrada de los Mossos en el Palau. Piense además que por ejemplo una fundación de la familia Carrulla, con una fortuna estimada de 4.000 millones de euros, pide donaciones para sufragar unos premios instaurados por ella.  Está todo dicho.

 - La sentencia debe estar al caer. ¿Sabremos la verdad?

 La sentencia según palabras de la Presidenta del Tribunal, la señora Montserrat Comas, quien por cierto lo hizo muy bien durante todo el juicio que seguí cada día que hubo sesión, aseguró al acabar el 16 de junio que se conocería después del verano. Estamos casi en Navidad.  No solo es el pérfido Tribunal Constitucional que retrasó la sentencia sobre el Estatuto. Puede ser una simple casualidad pero la magistrada fue una de las firmantes de la carta de los jueces catalanes favorables “al derecho a decidir” y su esposo es el catedrático y publicista, según su perfil de twitter, Juanjo Queralt, conocido independentista. Por otra parte en mi libro sobre el tema del Palau cito una frase de Aleksander Wat “El funcionamiento normal de todas las burocracias exige que ciertos asuntos se den por cerrados y no se vuelvan a abrir jamás” Y para acabar la Sindicatura de Cuentas en el informe del año 2015 presentado al Parlamento de Cataluña señaló que el funcionamiento del Palau era el mismo que en la época de Millet. /Una entrevista de Xavier Rius

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22 Comentarios

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#16 Ram, Terrassa , 15/12/2017 - 10:03

Existe un nacionalismo catalán que por desgracia hemos constatado que tiene un tufo totalitario y de menosprecio hacia quien no piensa como ellos, ese nacionalismo fascista ha ido en aumento en los cinco últimos años hasta tal punto que en muchos pueblos de la Catalunya prufunda los no independentistas son acosados y señalados como hizo el nazismo.

#15 Ktropotkin, Vic, 15/12/2017 - 09:19

EL separatismo solo se lo pueden permitir los empleados de TV3%. Y eso por poco tiempo... Jua, jua, jua,...

#14 Kropotkin, Vic, 15/12/2017 - 09:10

Solo hay que fijarse en la bandera de esta foto

https://en.wikipedia.org/wiki/File:WardHermans.jpg

Es la misma que aparecía junto a la estelada en la manifestación de apoyo a Puigdemont en Bruselas.
Que casualidad... Jua, jua, jua,...

#11 Lucía puig, Lleida, 14/12/2017 - 21:01

El problema es que la gente más débil y humilde acabará perdiendo sus trabajos y serán los más afectados por las atrocidades cometidas por los separatistas. Esta gente no puede pagarse un viaje a Bélgica dentro de poco no podrán pagar un viaje en metro. Siento vergüenza de gente como Rovira que apenas sabe articular día palabras coherentes.

#10 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralitat, 14/12/2017 - 19:36

"Els independentistes es col·loquen en el terreny dels sentiments, en un pla religiós, aliens a la realitat circumdant."

Que gran verdad.